En una jornada democrática de participación a la que asistieron gran cantidad de observadores internacionales (entre ellos el Centro Carter y la OEA) y que se extendió hasta las 12 de la noche de ayer por la masiva concurrencia, el pueblo venezolano apoyó de manera contundente a su primer mandatario quien obtuvo con el NO al revocatorio 4.991.983 votos contra 3.576.517 (41,74 por ciento) del SI de la oposición.
La democracia venezolana fue ejemplo para el mundo y el acontecimiento histórico del 15 de agosto reforzará el poder popular y un proyecto de país que los imperialistas y conservadores han intentado desestabilizar mediante un golpe de estado, un paro petrolero, la manipulación de los medios masivos y este referendum revocatorio.
Como era de esperar, los opositores se negaron a aceptar la victoria de Hugo Chávez. El vocero de la Coordinadora Democrática Henry Ramos Allup denunció que hubo “fraude” y una “manipulación grosera” del proceso electoral.
Chávez solicitó a la oposición una “muestra de madurez democrática” en un llamado a la “reconciliación” y sostuvo que fue “una victoria limpia, transparente y contundente del pueblo venezolano”. Además, dirigiéndose a la administración de los Estados Unidos, dijo que esperaba que “a partir de hoy, las autoridades del país más poderoso del planeta respeten al gobierno y al pueblo de Venezuela”.
La victoria de Hugo Chávez y la Constitución de la República Bolivariana es también una victoria de los pueblos de América Latina que demostraron su apoyo al mandatario venezolano y al modelo de nación que está llevando adelante con su gobierno democrático y popular.
El proceso de Venezuela irá de la mano con el futuro de nuestros países del sur que esperan el momento en el que la voluntad de los más desposeídos sea escuchada y la unidad de América Latina refleje un camino independiente y soberano.
Foto: Indymediapr.org